
Las «Dos Sesiones» de China han concluido con éxito este año, teniendo como resultado más importante la deliberación y aprobación del Esquema del XV Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social Nacional. El año 2026 marca el inicio de este plan, el cual representa un hito clave en el proceso de modernización de China. El XV Plan Quinquenal no es solo una guía estratégica para el desarrollo propio, sino también un compromiso solemne de China con el mundo en materia de apertura, innovación y desarrollo sostenible, aportando certidumbre y un impulso positivo a un mundo marcado por los cambios y las turbulencias.
El desarrollo de China trae nuevas oportunidades al mundo.
Desde el primer hasta el decimoquinto plan quinquenal, China se ha guiado por una planificación a medio y largo plazo, manteniendo la determinación estratégica de «dibujar un mismo mapa hasta el final» y avanzando paso a paso en la construcción de la modernización. Al examinar el esquema del XV Plan Quinquenal, la hoja de ruta para los próximos cinco años es clara: 20 indicadores principales en 5 áreas, misiones estratégicas en 16 ámbitos y 109 proyectos de gran envergadura. China no solo sigue siendo el mayor contribuyente al crecimiento económico mundial, sino también un participante activo y un firme defensor de la globalización económica. Como principal socio comercial de más de 160 países y regiones, China constituye una garantía fundamental para salvaguardar la resiliencia y estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales.
La magnitud del mercado chino amplía las oportunidades de crecimiento para sus socios comerciales. Desde la creación de plataformas internacionales de apertura como la CIIE (Exposición Internacional de Importaciones de China) y las zonas de libre comercio, hasta el impulso de iniciativas como «Comprar en China», «Exportar a China» e «Invertir en China», el país promueve la circulación nacional e internacional mediante una apertura autónoma. China ha sido el segundo mayor mercado de importación del mundo durante 17 años consecutivos, proporcionando una demanda de exportación estable para productos y servicios de todo el mundo, lo que permite a los socios comerciales aprovechar sus ventajas comparativas, mejorar su estructura comercial e impulsar su propio crecimiento económico.
La innovación de China crea más posibilidades para el mundo.
En lo que va de año, la fiebre por la innovación en China ha captado la atención global: los vídeos de demostraciones de artes marciales realizadas por robots humanoides se han vuelto virales en las redes sociales internacionales; el Comité Olímpico Internacional ha desarrollado el modelo oficial de los Juegos Olímpicos basado en el modelo Qwen, de Alibaba, convirtiendo la IA china en el «cerebro inteligente» de los Juegos de Invierno de Milán; y creadores de vídeo de todo el mundo utilizan el modelo de generación de vídeo Seedance para sus producciones. Esto refleja cómo China comprende las tendencias de la nueva revolución tecnológica y la transformación industrial, implementando con firmeza la estrategia de desarrollo impulsada por la innovación.
El XV Plan Quinquenal enfatiza la construcción de un sistema industrial moderno con la manufactura avanzada como columna vertebral, orientado hacia la digitalización, el desarrollo verde y la integración. La «Inteligencia Hecha en China» impulsa el crecimiento sólido de su economía y ayuda a la recuperación global. Tecnologías como el tren de alta velocidad y las soluciones de puertos inteligentes se extienden por todo el mundo para mejorar la infraestructura. El sistema Beidou ofrece servicios a más de 140 países en áreas como alerta de desastres y agricultura. Bajo el marco de este plan, China trabajará con el resto del mundo en busca de un desarrollo innovador y un futuro de beneficio mutuo.
La gobernanza de China aporta una valiosa estabilidad al mundo.
En un contexto de cambios centenarios que evolucionan de forma acelerada y de una situación internacional donde los cambios y las turbulencias se entrelazan, China mantiene firme su compromiso de promover la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, aboga por una multipolaridad mundial equitativa y ordenada y una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva. Asimismo contribuye a la paz y al desarrollo global mediante su enfoque de gobernanza y aporta certidumbre al mundo a través del desarrollo de China.
Ante el déficit de gobernanza global, China es defensora y constructora del orden internacional. Bajo la premisa de salvaguardar firmemente el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas y el orden internacional basado en el derecho internacional, China practica activamente los principios y conceptos de consulta extensiva, contribución conjunta y beneficios compartidos, y se adhiere al multilateralismo genuino. Además, ha propuesto de manera pionera el concepto de la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, la construcción conjunta y de alta calidad de la iniciativa «la Franja y la Ruta», así como cuatro iniciativas globales, aportando la sabiduría china y las soluciones chinas para promover la construcción de un nuevo patrón de gobernanza global, e inyectando una valiosa estabilidad a un mundo entrelazado por cambios y turbulencias.
Frente a la brecha de desarrollo Norte-Sur, China es contribuyente y líder del desarrollo común de los países del Sur Global. Como miembro destacado del Sur Global, China, en el proceso de promover su propio desarrollo, ha persistido siempre en el apoyo mutuo y la cooperación de beneficios compartidos con los países del Sur. Desde la celebración del primer Foro de Cooperación China-África, pasando por el anuncio de las ocho medidas para apoyar la cooperación del Sur Global, hasta la implementación total, el próximo 1 de mayo, del arancel cero para el 100% de las líneas arancelarias de productos procedentes de África, China demuestra con acciones reales el compromiso y la responsabilidad de que «en el camino hacia la modernización, ni un solo país puede quedarse atrás».
El XV Plan Quinquenal traza un nuevo mapa para las relaciones entre China y España.
En 2025, el Rey Felipe VI realizó una visita histórica a China, y el presidente Pedro Sánchez completó su tercera visita en tres años. Bajo el liderazgo estratégico de ambos jefes de Estado, las relaciones bilaterales muestran un impulso positivo. El comercio bilateral superó los 55.000 millones de dólares el año pasado, con un crecimiento cercano al 10%. Las empresas chinas muestran un gran entusiasmo por invertir en España en sectores como energías verdes, vehículos eléctricos y economía digital. La presencia china en la cadena industrial de nuevas energías no solo mejora la capacidad de suministro local en España, sino que crea empleos y promueve la modernización industrial regional.
De cara al periodo del XV Plan Quinquenal, el desarrollo económico de China ofrecerá un mercado más amplio y más oportunidades de cooperación para España y el resto del mundo. China y España comparten visiones similares en muchos asuntos internacionales, siendo fuerzas activas en la defensa del multilateralismo y el libre comercio. En la actual coyuntura, China está dispuesta a caminar de la mano con España para seguir generando impacto positivo en un mundo incierto, aportando más bienestar a ambos pueblos y nuevas contribuciones a la paz y el desarrollo mundial.
El Mandarn El Mandarn