Entre callejones antiguos, fachadas tradicionales y tiendas modernas, la Calle Imperial de la Song del Sur se ha convertido en uno de los destinos culturales más populares de Hangzhou. Este histórico corredor urbano permite recorrer más de mil años de historia mientras se observa cómo la tradición local continúa integrada en la vida actual de la ciudad.

La Calle Imperial de la Song del Sur, situada en el centro histórico de Hangzhou, fue antiguamente el eje principal de la capital imperial durante la dinastía Song del Sur. Su origen se remonta al período del reino Wuyue y alcanzó su máximo desarrollo entre los siglos XII y XIII, cuando Hangzhou se convirtió en capital política, comercial y cultural del sur de China.
En el pasado, esta vía estaba reservada al tránsito imperial y conectaba importantes espacios administrativos y ceremoniales de la ciudad. Hoy, convertida en una calle abierta al público, conserva parte de la estructura urbana tradicional y funciona como uno de los principales espacios culturales y turísticos de Hangzhou.


El pavimento de piedra, los callejones estrechos y las viviendas antiguas mantienen la atmósfera histórica del antiguo barrio. A lo largo de la calle pueden encontrarse especialidades tradicionales de Hangzhou como los pasteles Dingsheng Gao, los hojaldres de Wushan y los fideos Pian’erchuan, junto a cafeterías, heladerías y pequeños talleres artísticos frecuentados por visitantes jóvenes.
Más allá de la actividad comercial, la calle conserva una fuerte dimensión cultural. Entre sus principales puntos de interés destacan el antiguo Pozo Qiantang, la Librería de la Song del Sur y la antigua oficina postal histórica. También sobresalen el Museo del Arte del Cobre Zhu Bingren, dedicado a la renovación contemporánea de la artesanía tradicional del cobre, y el Centro Artístico Chang Shana, centrado en la difusión de la estética artística de Dunhuang.


Uno de los espacios culturales más representativos de la zona es Museo de Medicina Tradicional China Hu Qing Yu Tang. Fundado en 1874, es considerado uno de los conjuntos históricos de medicina tradicional china mejor conservados del país. El museo alberga antiguas herramientas farmacéuticas, muestras medicinales y documentos históricos relacionados con la tradición médica china.

En el interior del museo destaca la inscripción «Jie Qi» (“no engañar”), convertida en símbolo de la filosofía comercial y ética de Hu Qing Yu Tang. Los visitantes también pueden participar en experiencias relacionadas con la preparación tradicional de remedios y conocer conceptos vinculados a la cultura médica china y la idea de “alimentación y medicina de mismo origen”.

Durante la visita organizada por la Federación de Chinos Retornados del distrito de Shangcheng, la delegación de periodistas internacionales también probó platos medicinales tradicionales, una experiencia que muestra cómo la medicina tradicional china forma parte de la vida cotidiana y de la cultura gastronómica local.


Al caer la tarde, la iluminación cálida sobre las fachadas antiguas transforma completamente el ambiente de la calle. Historia, gastronomía, patrimonio y cultura juvenil conviven en un mismo espacio, reflejando cómo Hangzhou continúa integrando su herencia histórica dentro de la vida urbana contemporánea.

El Mandarn El Mandarn